Es uno de esos libros para leerse CUANDO toca y no cuando tu
quieres, yo lo he intentado varias veces a los largo de 5 años y no conseguí
pasar nunca del primer capitulo y sin embargo, este año me lo he terminado en 2
semanas (son casi 700 páginas).
Este libro daría muchísimo para hablar, y seguramente le dedicaré
algún otro post, pero hoy querría ahondar en una idea, para mí revolucionaria.
La autora, Clarissa Pinkola Estés, propone medir nuestra
madurez en vez de en años en cicatrices y a mi esta idea me ha parecido
tremendamente inspiradora ya que yo siempre me he sentido un poco “bicho raro”
entre mis coetáneos. ¿No os ha pasado nunca?
Quizá si nos uniéramos por el número de cicatrices psíquicas que tenemos encontraríamos más fácilmente “almas gemelas” o personas con intereses similares…
Quizá si nos uniéramos por el número de cicatrices psíquicas que tenemos encontraríamos más fácilmente “almas gemelas” o personas con intereses similares…
Así que, ahí lo dejo, yo tengo 7 cicatrices y vosotr@?

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