El coaching, a pesar de ser una disciplina bastante moderna, ya cuenta con diferentes enfoques u orientaciones dentro de ella. Todas ellas coinciden en apoyar al cliente o coachee en la consecución de sus objetivos pero difieren en los métodos usados para llegar a ese fin.
Las principales orientaciones que encontramos son:
Coaching Co-activo
Parte de que es el propio cliente o coachee la que tiene las respuestas,
ya que, considera que todas las personas son por naturaleza creativas, completas
y están llenas de recursos.
Por tanto la función desde está perspectiva es ayudar a la persona a
descubrir estas respuestas, para ello, utiliza la técnica de “preguntas
poderosas” para profundizar, ampliar y adquirir nuevas perspectivas con el fin
de movernos hacia la acción.
Coaching Ontológico
Trabaja sobre el tipo de observador que somos. Supone que la manera en
que interpretamos lo que nos ocurre incide, directamente, en el modo en que
actuamos. De forma que al revisar el tipo de observador que estamos siendo,
podemos modificar nuestra manera de actuar y los resultados. Propone
desarrollar la forma de ser adecuada para tener los resultados que deseamos.
Coaching Tradicional con PNL
La PNL (programación Neurolingüística) fue creado por John Grinder y
Richard Bandler (1975) y aplicada al coaching por Robert Dilts o Joseph O’Connor, entre
otros. La PNL es un sistema para modelar nuestra mente para conseguir adaptar
nuestros valores y creencias a la consecución del objetivo.
Coaching Sistémico
Trata de detectar las dinámicas ocultas tras la mayoría de conflictos,
situaciones o contextos que afectan a cualquier decisión operativa de una
empresa. Tiene en cuenta todo el sistema que influye en cualquier situación. Se
focaliza en dinámicas y situaciones que afectan a toda la organización. No se
focaliza en temas personales a menos que sea imprescindible.
Coaching Emocional
El coaching emocional se centra en la persona y en su experiencia subjetiva
y entiende las emociones como una guía interna. Considera que las emociones
están relacionadas directamente con la satisfacción personal-profesional que
incide en la productividad, competitividad y rentabilidad de las
organizaciones.
Las emociones muestran los problemas reales y la razón los resuelve.
Sabe sacar información de las emociones y conectar con “la Fuerza o Tendencia a
la Actualización” que nos empuja a vencer cualquier dificultad y actualizar nuestro
potencial.
El tipo de coaching que yo practico combina e integra los diferentes
enfoques para poder adaptarme a las necesidades de cada cliente o coachee.
Si bien, mi formación y práctica es preponderantemente emocional, ya
que, como he podido comprobar en mi misma, las emociones rigen nuestros
comportamientos y, si no entramos en ellas, difícilmente podremos ayudar al
coachee a encontrar las respuestas que busca y conseguir su objetivo.
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